Mi primo hermano Miguel Ros Sánchez (Miguelín) el mayor de todos los de la familia Ros, al que me une un muy cariñoso vínculo, cuando lo visito me permite grabar en ciertas ocasiones con el celular, sus interminables y para mí aleccionadoras historias entre ellas que: a los 14 años viviendo en Tehuacán, Pue. con los abuelos paternos, el abuelo Juan por una contrariedad lo mandó con su papá (mi tío Miguel) a San Andrés, Chalchicomula hasta que el tío Paco se lo llevó “con lo puesto” a un “Aserradero” que tenía la familia en Perote. Después de 15 días regresó “el tío” a entregarle una maleta con ropa y ahí lo dejó solo, año y medio cortando madera.
Luego su padre lo trasladó a una localidad llamada “El Jacal” “…el pueblo a mayor altitud (aprox 3,355m.s.n.m. y a 9,88kms. del nacimiento de “El Pico de Orizaba” o “Citlaltépetl”) en el Estado de Veracruz, México”, para que instalara y se hiciera cargo de un aserradero.
Antes le informó al tío Paco los planes que tenía su papá de llevárselo, a lo cual le respondió con un: ¡“nadie sabe para quién trabaja”!.
¡Se puede decir que la adolescencia de Miguelín transcurrió en pleno “aserradero” entre “pinos” y “trozas de madera”!.
La familia Ros Llopis tenían otros dos aserraderos por el lado de la “Sierra Negra” donde vivieron mi papá, mi mamá y mis tres hermanos mayores a quienes, según relata mi mamá, allá ella les enseñó a leer y a escribir.
En San Andrés, Chalchicomula, Pue. Miguelín cursó los primeros años de “Primaria” donde aprendió a unir las letras para formar sílabas como:
-“la m con la a, ma”
que al repetirla completaría la palabra:
-“…mamá” y así sucesivamente.
Ahí tuvo como condiscípulo a Paco Cano Escalante (lo narré en otro de mis “Gastando Zapatos”) con quién décadas posteriores surgiría una relación de trabajo rememorando ambos entre risas, esos primeros pasos por la escuela. Para entonces (1970) Paco Cano era “Director General de ONISA”, de 28 “Ingenios del País” o …(“…Instalaciones industriales que se encargan de la producción de azúcar a partir de la caña…”).
Pues Miguel Ros creció muy cerca de los abuelos paternos Juan y Pepita trabajando, como relaté renglones arriba, en los negocios de la familia. En 1952 viajó con ellos a tierras españolas (de donde eran originarios los dos al igual que el papá de Miguelín mi tío Miguel) concretamente a Bellreguard, Valencia. Allá Miguelín conoció a Consuelo Romero Chova. Regresó a México y al poco tiempo en 1953 volvió a tierras valencianas para contraer nupcias con ella, de manos del Arzobispo en la Basílica “Mare de Deu“ de la ciudad de Valencia, España. Consuelo (“QEPD”), inseparable compañera de vida hasta su deceso en el 2013.
Miguelín en la ciudad de Córdoba, Veracruz era responsable del negocio de “Maquinaria para el Campo” asentada en el “Barrio de las Estaciónes de Ferrocarril”: “El Mexicano” y el de “El Itsmo“.
Después en la esquina de la “Avenida 1 y calle 5”, atrás de la “Parroquia de la Inmaculada” (Centro de Córdoba) se instalaría “Manufacturera Implementos de Maquinaria de Veracruz”. Ahí se vendían algunos “equipos para el campo”, mientras otros se fabricaban en los “Talleres de la Estación” donde residió el matrimonio Ros Romero y luego nacerían sus tres hijas.
En los años 50tas., después de la 2a “Guerra Mundial”, empezaron a escasear las secadoras y maquinaria para el café fabricados en Alemania. Fue entonces, con una certera visión, cuando Miguelín decidió elaborar ese equipo en los talleres, así como construir “Beneficios de Café para el Centro del Estado de Veracruz” principalmente para Córdoba, Huatusco y Xalapa-Coatepec, a connotadas familias empresarias de aquellos lugares. La compañía fue tomando auge durante las buenas épocas del grano de café.





















