Desde pequeño recuerdo siempre encontrar en la alacena de la casa de mis padres “chocolate de mesa” en tableta de la marca “Escudo de Orizaba” y en barrita el “Carlos V” (Quinto). El primero (“amargo”) sólo me apetecía con leche caliente y saborearlo especialmente en tiempo de “nortes” (invierno), entonces aunque mi mamá me lo restringía me inclinaba por el “Carlos V”… “Las primeras envolturas de este chocolate eran simples y evocaban la época de su creación, con un papel metálico y una etiqueta rotulada que incluía la imagen del emperador y el nombre de la marca…”.
Como niño me llamaba la atención el nombre de “Escudo de Orizaba”: una caja verde con el escudo de la ciudad vecina de Córdoba y aún más por ser mi papá en aquella época, Presidente del “Club de Caza y Pesca de Orizaba” encontrándome a menudo con aquel emblema. Asimismo no imaginaba que esos chocolates hubieran nacido en la también conocida como “Pluviosilla”.
Siendo adulto me enteré de la historia de esta empresa, mejor dicho encontré y me relataron algunas versiones sobre el origen de la misma:
“…La fábrica de chocolates comenzó su historia en el año de 1917 en el municipio de Orizaba, Veracruz cuando Antonio Zgaip y Alfonso Arana, se encargaban de fabricar diversos productos a base del cacao… Sin embargo, para el año de 1919 el negocio se traspasó a los hermanos Francisco y Raymundo González Barragán, quienes fundaron la fábrica de chocolates ‘La Azteca’, ubicada en las antiguas calles del municipio veracruzano de “Libertad” (hoy “Oriente 6”) esquina con calle “Benito Juárez” (hoy “Sur 5”), frente al “Hotel de D’France”. “…”Posteriormente en 1930 se trasladó a la Ciudad de México donde se ganó el respeto y el reconocimiento; de ahí el conocido lema de:
«LA AZTECA, LA FÁBRICA QUE HA DADO FAMA AL CHOCOLATE EN MÉXICO»
u otro que decía:
«LA AZTECA, LA FÁBRICA QUE HA DADO FAMA AL CHOCOLATE EN EL MUNDO».
Además de la elaboración de los chocolates “Escudo de Orizaba” y “Carlos V” está “el producto estrella” (que no ha dejado de permanecer en el mercado): el famoso “Chocolate Abuelita” con gran aceptación principalmente como bebida caliente, desde sus inicios en los hogares mexicanos y en el gusto del público en general.
La primera imagen del “Chocolate Abuelita” se dice, era un familiar de los hermanos González Barragán: anciana de ojos verdes, quien llevaba puesto un vestido gris, chal rosa y un tipo guardapelos con el retrato de un hombre. Posteriormente Sara García la famosa “abuelita del cine mexicano” sería esa figura a partir aproximadamente de 1973.
Recuerdo que en el canal 2 de la televisión los miércoles por la noche, se transmitía “Teatro Familiar de La Azteca”; obras cortas con los actores (en aquella época) más conocidos de México, patrocinado por la
“Fábrica de Chocolates La Azteca” (¡uuuhhh!, es como si lo estuviera viendo y escuchando), ¡Tenía muchísima audiencia!.
Era una excelente promoción para “La Azteca” tanto como el inolvidable “Teatro Fantástico” (con Enrique Alonso “Cachirulo” actor, director y productor teatral al que he mencionado en algún “Gastando Zapatos”) programa infantil también patrocinado por “La Azteca” que se transmitía los domingos, en cuyo inicio y despedida “Cachirulo” promocionaba el producto diciéndole a los niños:
“Tómate tu Chocolatote”
seguido de un silbido de una ¡locomotora!.
Finalizando con un:
¡¡¡“Adiós Amigosss”!!!.


















