Continuando en la Avenida Juárez a unos pasos del “Paseo de Reforma”, se encuentra “El Monumento a la Revolución”, una emblemática obra arquitectónica inacabada que comenzó como la cúpula de un “Palacio para el Poder Legislativo Federal”. Aunque la idea ya había sido planeada fue durante el período presidencial de su promotor Porfirio Díaz cuando se colocó “la primera piedra” en 1910; también se supo que, de haberse construido dicha edificación, tendría mayores dimensiones que el “Capitolio de Estados Unidos”.
Con el estallido de la “Revolución Mexicana” y la remoción de Porfirio Díaz se retrasó cualquier continuidad del proyecto. Fue aproximadamente hasta 1933 que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia propuso dar un nuevo significado a la estructura para convertirla en un monumento.
El resultado es una mezcla única de “Art Decó” y “Realismo Mexicano” superpuesto sobre una estructura de cúpula neoclásica existente, para la cual se diseñaron en las esquinas cuatro grupos de esculturas de piedra incluidas las que representan alegóricamente:
La Independencia,
Las Leyes de Reforma,
Las Leyes Agrarias y
Las Leyes Obreras.
“El Monumento” es un edificio de gran complejidad histórica y arquitectónica, no solo por ser un mausoleo que alberga algunos de los restos de figuras de la “Revolución Mexicana” sino también por ser un “Museo Subterráneo”.
”La Revolución Mexicana” fue un conflicto complicado por sus múltiples causas, facciones y su larga duración; su celebración cada 20 de noviembre es confuso porque conmemora un evento que, si bien se inicia en una fecha específica tuvo ramificaciones y duraciones que fueron transformando el País.
Sin dejar de “Gastar Zapatos” llegamos a “La Plaza de la República” ubicada en la intersección de importantes avenidas como Paseo de la Reforma y Avenida de los Insurgentes. Aunque su mayor atractivo es el “Monumento y Museo de la Revolución”, está delimitada por la renovada y moderna “Avenida de la República” contando con un buen número de restaurantes y algunos locales que han transformado sus azoteas en establecimiento de bebidas (“sky bar”) ofreciendo junto con buen ambiente y música una vista espectacular (preferentemente nocturna) del mencionado “Monumento a la Revolución”.
Es un hecho que ese espacio recuperado se ha convertido en “generador de cultura”, en “un imán para atraer gente”
Rubén Ochoa Ballesteros, Arquitecto y cronista.
Localizado a un costado de la “Plaza de la República” está el “Frontón México” uno de los edificios “art decó” más grandes del mundo, inaugurado en 1929 y que luego de 20 años cerrado volvió a abrir sus puertas (en 2017) para beneplácito de todos los aficionados al deporte más rápido del mundo: “Jai-alai” o “pelota vasca” (nombre con el que yo lo conocí) deporte que se practica con “paleta”, “mano” y “canastilla”.
México es reconocido como un país que ha destacado en este deporte de competición, normalmente hay “pelotaris” tanto de México como del País Vasco.
¡Es un lugar para acudir y disfrutar de un momento agradable más allá de ver el golpeteo de la pelota contra los muros del “Frontón”!
Deporte que requiere de gran agilidad física y mental.
«No dejes de ver la pelota: el golpe avisa»
Frase célebre – anónima

















